Miércoles 26 de julio de 2017 - 3:00 PM

El bolsillo, la víscera más sensible de Germán Lerche

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En 2002 era un empleado del Concejo que no tenía auto ni casa propia. Hoy vive en un country, paga ganancias y maneja dos autos de alta gama. Sin embargo, asegura que desde que es presidente de Colón "dejó de ganar plata". El pasivo del club admitido es de 60 millones de pesos, aunque hoy estaría por encima de los 80. Mirá la camioneta de lujo que compró Colón, pese a la crisis. 

Por Nicolás Lovaisa / Revista Posta

En las primeras semanas del año 2002, apenas meses después de la crisis del 19 y 20 de diciembre de 2001, el Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe comenzó a discutir la cantidad de personal político allí contratado. El 13 de febrero el diario El Litoral realizó un informe sobre el tema y le dio la palabra a "Los famosos del Concejo" que aparecían en esa nómina. Uno de los entrevistados fue Germán Eduardo Lerche, que declaró que ganaba 1039 pesos brutos por mes, el equivalente, en ese momento, a 494 dólares.

"No soy personal político y voy a trabajar todos los días desde hace 14 años. Mi sueldo de bolsillo es de alrededor de 700 pesos y el que quiera puede ver mi ficha de ingreso y salida. Llevo 20 años de militancia en el radicalismo, no tengo auto ni casa propia. Trabajo en un estudio jurídico, soy abogado desde hace dos años y apenas salvo los gastos. Ahora me comparan con gente que gana más de 2.500 pesos o que ni aparece por el Concejo", fueron las expresiones del ex presidente del Comité Departamental de la Unión Cívica Radical.

Cuatro años después sería electo presidente de Colón. El 16 de agosto de 2012, en una entrevista con el diario Olé, le preguntaron si su situación económica había mejorado o empeorado desde su llegada al club. "Antes podía proyectar qué hacer con el dinero. No digo que perdí dinero, sí que dejé de ganar", respondió. "¿De qué trabaja actualmente?", insistió el periodista. "Hoy no trabajo. Mi socio lleva adelante el estudio jurídico. Son las posibilidades que podemos darnos los dirigentes", precisó Lerche.

En 2002, según sus propias palabras, Lerche no tenía "casa ni auto propio". Y desde 2006 a la fecha, también según sus propias palabras, "dejó de ganar" dinero. Sin embargo, su pasar económico cambió: de la casa en el barrio Fomento 9 de Julio se mudó a un exclusivo country. Paga ganancias desde octubre de 2008, dos años después de su asunción como mandamás sabalero. Tuvo un Citroën C4 2.01 16V Exclusive modelo 2008 hasta hace poco tiempo. Ya lo dejó atrás: ahora se maneja en dos autos, uno de los cuales está a su nombre. Se trata de un Volkswagen Vento 2.5 R5 Luxury modelo 2013, que cuesta cerca de 200 mil pesos, y un Citroën C3 Aircross 1.61, también modelo 2013, cuyo valor es de aproximadamente 130 mil pesos.

El camino inverso recorrió, en ese mismo lapso, la institución del barrio Centenario: el pasivo admitido es de más de 60 millones de pesos, aunque en el próximo balance, que se tratará a fines de diciembre, superaría los 80. Si uno tiene en cuenta los balances presentados por los clubes a fines de 2012, sólo ocho tienen un pasivo mayor: Independiente, River, Racing, San Lorenzo, Boca, Vélez, Newell's y Central.

Las declaraciones de campaña de Lerche en 2006, leídas hoy, siete años después, suenan casi como una burla: "No vamos a gastar más de lo que se tiene. Aspiraremos a un proyecto futbolístico ambicioso sin erogar sumas a las que luego no podremos hacer frente. Usaremos la economía hogareña, como cada uno de nosotros lo hace en nuestras casas. A partir de ahí generaremos las bases y los cimientos para una institución que debe seguir creciendo. Para eso, será fundamental la conducta moral de quienes vamos a ejecutar este eje de gobierno".

La semana pasada, tras las cinco derrotas consecutivas a manos de Godoy Cruz, Gimnasia, San Lorenzo, Tigre y Arsenal, y una crisis institucional, económica y deportiva que es cada vez más inocultable, Lerche debió ser internado. En un primer momento se habló de problemas cardíacos. El electrocardiograma no mostró nada relevante, aunque el personal médico que lo atendió hizo hincapié en su estado anímico y coincidieron en que se trató de "un pico de estrés". Su gestión en el club atraviesa su peor momento y su cargo en la Asociación del Fútbol Argentino, al frente de la Selección Nacional, pende de un hilo. Aún así, se mostró desafiante: "Vine a cambiar la historia de Colón y lo voy hacer, me sobran pelotas para hacerlo", disparó.

Un pasivo que preocupa

El 27 de septiembre de 2012, cerca de 300 socios aprobaron la Memoria y Balance de Colón, en el ejercicio económico comprendido entre el 1º de octubre de 2011 y el 30 de septiembre de 2012, es decir, exactamente un año atrás, por lo que el dinero que haya ingresado o las deudas que se hayan contraído desde ese día no están contempladas en este artículo.

Según ese balance, el pasivo admitido por la dirigencia es de 59.022.437,30 pesos. Dentro de ese número hay una deuda considerable con la Asociación del Fútbol Argentino, a la que Colón, entre septiembre de 2011 y septiembre de 2012, le solicitó en concepto de "Anticipos Varios" 27.332.960,14 pesos.

Lo que desnuda por completo la situación económica de Colón es la comparación entre el activo corriente (aquel que es susceptible de convertirse en dinero en efectivo en un periodo inferior a un año) con el pasivo corriente (el que se debe pagar en un plazo igual o inferior a un año). En ambos casos, el balance refleja la situación del 30 de septiembre de 2012 al 30 de septiembre de 2013.

El activo corriente es de 7.558.781,49 pesos, distribuidos de la siguiente manera: 3.737.917,49 en "cajas y bancos", 2.601.939,19 en "créditos por actividad social y deportiva", 537.924,73 en "otras cuentas por cobrar" y 681.000 en "otros activos".

Pero el pasivo corriente es casi el triple: 20.449.499,40 pesos. Lo conforman 12.883.421,88 de "obligaciones y acreedores varios", 2.417.572,04 por "otras deudas" (entre ellas un convenio con la AFIP), 3.413.723 de "retribuciones al plantel profesional", 983.384,19 de "aportes y cargas sociales", 421.551 de "jornales y sueldos administrativos" y 321.847,29 de "obligaciones financieras".

En concreto: en los últimos doce meses el club preveía contar con menos de un tercio de lo que debía pagar en el mismo plazo, por lo que de no haber encontrado un recurso extraordinario para afrontar esas obligaciones, el pasivo habrá aumentado considerablemente.

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