Sábado 25 de marzo de 2017 - 2:02 AM

Sin novedad en el frente

suarez-roberto

Por Cecilia Mazzetti

Hoy* se cumplen 36 años de la desaparición de Roberto Daniel Suarez, tenía tan solo 22 años, militante de la Juventud Peronista.

Soy su viuda, querellante en la causa, tenemos nombres, tenemos datos, pero no hay testigos. Aunque hay un responsable éste nunca se asumió como tal.

R. Daniel Suarez era un conscripto (colimba), es decir, estaba bajo la responsabilidad del Ejército Argentino.

En aquel tiempo de dictadura, el ejército se limitó con gran impunidad y descaro a manifestarnos que para ellos Daniel era un desertor, y era tal la impunidad que ni siquiera se tomaron la molestia de hacer la papelería de rigor en caso de deserción. Ya en democracia se consiguieron pocas cosas, casi nada, una es que ya no figura como desertor, ahora es reconocido como víctima de desaparición forzada, algo de lo que yo nunca he dudado. Alberto Julio Candiotti (capturado por INTERPOL recientemente en Uruguay, responde por cargos en un juicio por crímenes de lesa humanidad en La Plata) pertenecía al ejército y tiene alguna responsabilidad en la desaparición de Daniel, pero el juez de Santa Fe que entiende en la causa considera que no hay pruebas suficientes para indagarlo.

Situaciones similares se repiten, a lo largo y ancho del país, con otras familias de colimbas desaparecidos; todos esperamos "aún" saber cuál fue el destino final de nuestros seres queridos. La investigación no debería ser muy complicada dado que cada conscripto estaba en un grupo que tenía un superior inmediato, quien a su vez tenía un superior y así sucesivamente siguiendo la línea de mandos de la institución, todos con nombres y apellidos.

¿Será que los muertos que tiene el ejercito dentro de "su placard " "son pocos"? es decir, ¿no tienen peso político? que no se tome a mal, es sólo una pregunta. Una pregunta que para mí sí tiene respuesta y que es una verdad de perogrullo: aunque sea por un solo crimen, se debe buscar al responsable para juzgarlo y condenarlo, pero por sobre todo para cada uno de nosotros ese ser querido, al que le robaron la vida y los sueños, es lo más importante, nunca equiparable a ninguna especulación política.

A 36 años, aún espero pacientemente que este "ejército en democracia" y el Ministerio de Defensa, a cargo no de un militar sino de un político de la democracia me llame, y disponga de todo lo necesario para que se haga justicia.

Comprendo que el presente para estas instituciones, no es sencillo, pero lo será menos, si no se esclarecen los hechos del pasado, algo que también debería ser una perogrullada pero obviamente no lo es, quizás "sanear" es la clave ¿no?

Tal vez para muchos, lo manifestado no sea "políticamente correcto", expresión muy de moda y poco feliz para mí, porque considero que habla de "enjuagues e intereses" que están muy lejos de mi fe en la verdadera política y la ética, algo por lo que tanto hemos luchado y por lo que tantos dieron su vida, uno de ellos mi esposo y compañero, a quien recuerdo cada día con inmenso amor.

Desaparecido el 1 de agosto de 1977, mientras cumplía con el servicio militar obligatorio en el batallón de Ingenieros Anfibios 601 en la ciudad de Santo Tomé, provincia de Santa Fe.

ROBERTO DANIEL SUAREZ PRESENTE ¡AHORA Y SIEMPRE!

* 1 de agosto de 2013

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