Martes 28 de marzo de 2017 - 4:10 PM

Crisis policial: para Font, sin Gendarmería “hubiese sido un baño de sangre”

font-quique

El criminólogo y ex funcionario del ministerio de Seguridad de la provincia sostuvo que la presencia de la fuerza federal “desinfló la parte más extorsiva de la demanda policial” porque impidió que “los saqueos se desmadraran”. Y advirtió que “no puede ser que los que lideraron esta situación se vayan a su casa con la impunidad garantizada por el obispo”.

 

En diálogo con Radio Nacional Santa Fe, el ex secretario de Seguridad Comunitaria durante la gestión de Hermes Binner, Enrique Font, consideró que “lo primero que salta a la vista son los efectos de no haber encarado una tarea de reforma y democratización de la fuerza policial. Este fenómeno que vimos en estos días es el resultado de que la institución está atravesada por una serie de conflictos muy significativos. El principal de ellos es el que genera el hecho de que la institución en su conjunto participe como un actor que regula el delito, que se involucra en el mismo y que lo aprovecha más que ser un actor clave para abordarlo en términos de prevención y control”.

“La combinación con esa peligrosísima situación es un gobierno que ha ido cediendo cada vez más terreno y de manera cada vez más frecuente se va encontrando con problemas, desde tener a un ex jefe de policía detenido y con dos procesamientos hasta la reiteración –porque el año pasado pasó algo parecido en Rosario- con una protesta que más allá de la legitimidad de los reclamos está totalmente atravesada por lo que el delito produce hacia afuera y hacia adentro de la institución policial”.

En este contexto, sentenció que “si la cosa no fue más grave es que por suerte hubo una reacción bastante rápida del gobierno nacional. La presencia de Gendarmería desinfló la parte más extorsiva de la demanda policial porque garantizó que la cosa no se desmadrara. Y sabemos qué es lo que pasa cuando se desmadra el tema de los saqueos: eso hubiese sido un baño de sangre”.

“No puede ser que los policías que lideraron esa situación se vayan a su casa con la impunidad garantizada por el obispo (de Rosario José Luis) Mollaghan. Esto es un escándalo lo que estamos viviendo. Es un gobierno que cede, cede, cede, da autonomía y encima garantiza impunidad para hechos de una gravedad muy significativa. Cuando digo impunidad no digo la gente que hizo un reclamo, estoy hablando de los que tuvieron conductas claramente delictivas. Son un grupo fácilmente identificable”, concluyó.