Viernes 23 de junio de 2017 - 5:39 PM

Otra muerte que marca un duro escenario

AsesinatoRosarioEmpresario

El empresario rosarino Luis Medina, investigado por su presunta participación en el narcotráfico, fue asesinado ayer. El auto en el que se desplazaba recibió una lluvia de balas que también terminó con la vida de la joven mujer que lo acompañaba. Uno de los fiscales le dijo a Rosario/12 que "no hay testigos del hecho".

Luis Roberto Medina, un empresario rosarino sindicado e investigado como uno de los referentes del narcotráfico en la zona oeste de Rosario, fue asesinado ayer al recibir una lluvia de balas mientras circulaba en su automóvil por la zona sur de Rosario. El hecho se registró alrededor de las 6 en el acceso sur, en el tramo entre Ayolas y Uriburu, en jurisdicción de la comisaría 16. La víctima, de 42 años, se desplazaba en un Citröen DC3 rojo junto a una mujer, luego identificada como Justina María Castelli Pérez, de 23 años, que también falleció en el ataque. Medina fue interceptado por dos automóviles uno de los cuales se cruzó delante de su vehículo mientras desde el otro abrían fuego. En el lugar del hecho se hallaron más de una veintena de vainas calibre 9 milímetros. Tanto el conductor como su acompañante murieron tras ser alcanzados por tres proyectiles cada uno. El fiscal Carlos Cobani señalo a Rosario/12 que "no hay testigos del hecho por lo cual se mandó a inspeccionar la zona para establecer si hay cámaras de seguridad donde tomar registro de autos que pudieron haberlo seguido". Una fuente del entorno de Medina a la que pudo acceder este diario fue tajante: "Lo mató alguien que lo conocía. Medina no se regalaba, es muy raro lo del encierro con dos autos. Paró porque conocía a la persona", dijeron.

El fallecido era investigado por parte del Ministerio de Seguridad santafesino y por la Secretaría de Delitos Complejos dependiente del mismo por la diversificación de sus activos algo que era relacionado con actividades involucradas con el narco delito. Los peritos policiales secuestraron en la escena del doble crimen numerosas vainas servidas calibre 9 milímetros. En las tareas investigativas interviene el personal de la comisaría 16ta. de Rosario.

De acuerdo a los datos que manejan los pesquisas policiales, Medina tenía antecedentes penales por tenencia ilegal de arma de guerra y, además de inversionista en "Esperanto", era dueño de una agencia de venta de autos en la zona oeste de Rosario. La franquicia de la disco finalmente fue dada de baja en febrero de 2013 por incumplimientos contractuales, tal como confirmaron sus propietarios.

Asimismo el baleado, fue nombrado por diversos funcionarios y allegados al área de Seguridad del gabinete provincial ni bien conocido el atentado contra la casa del gobernador Antonio Bonfatti, como uno de los ideólogos del ataque, hipótesis que con el devenir de las pesquisas fue perdiendo peso. Inclusive su abogado había realizado una presentación judicial por la que Medina se ponía a disposición de los investigadores en dicha causa.

Por otro lado, la Justicia rosarina y la Secretaria de Seguridad de Santa Fe investigaban al empresario asesinado por su posible vinculación con causas por narcotráfico en la zona. Al mencionarselo a Medina también en el caso del ataque a balazos cometido el 11 de octubre pasado contra la casa del gobernador Bonfatti, en Rosario; se investigó en esa causa un mensaje de texto con las iniciales del empresario (L.M) y de tono intimidatorio hacia el gobernador Bonfatti que recibió la jueza rosarina, Raquel Cosgaya, quien inicialmente tuvo a su cargo la investigación del atentado a la vivienda del mandatario provincial.

"Averigüen q Viglione (Ana, la titular de Delitos Complejos de Santa Fe) se comprometió a hacer desaparecer el exp de L.M. No cumplió. Por eso pasó lo de Bonfatti y se la van a poner en la autopista", decía el mensaje que recibió en aquella oportunidad la magistrada en el teléfono celular que estaba de turno en el juzgado.

A partir de esas sospechas, el abogado de Medina, Carlos Varela, se presentó luego en los Tribunales de Rosario y aclaró: "No hay ninguna causa que lo relacione en forma directa" con el narcotráfico ni con el atentado contra la casa del gobernador.

El letrado afirmó que su entonces cliente era "totalmente ajeno" a esos delitos y que se ponía "a disposición" de la jueza de Instrucción 5 de Rosario, María Luisa Pérez Vara, quien quedó a cargo de la causa que antes tenía su colega Cosgaya.

Medina tenía emprendimientos registrados junto a su compañera Daniela Natalia Ungaro, como las sociedades Lumed y Yazmin. Daniela es integrante de una conocida familia rosarina ligada al delito, estuvo detenida varias veces acusada de distintos ilícitos, y su hermano, Lelio "Chapita" Ungaro, fue vinculado con el asesinato del ex líder de la barrabrava de Newell's, Roberto "Pimpi" Camino, en marzo de 2010. Todas estas conexiones son las que tal vez movilizaron a una fuente del entorno a decirle a este diario que "Medina no se regalaba nunca, paró el auto porque conocía a la o las personas que después terminaron asesinándolo", señalaron marcando un rumbo diferente en la investigación.

Según se pudo establecer Medina se dirigia hacia el Hotel Pullman ubicado en el frente del Casino City Center, cuya habitacion fue allanada ayer mismo y de donde se secuestraron teléfonos y documentación de interés para la causa.

Según el fiscal Cobani dos autos siguieron a Medina por el acceso sur y al llegar a Ayolas le dispararon al conductor, que terminó de perder el control del vechículo, por lo cual éste se deslizó de la cinta asfáltica y terminó su carrera en un terraplén. Hasta ese sitio llegaron sus matadores y lo remataron de varios disparos.

El cuerpo de su acompañante apareció a varios metros del coche con disparos en su cuerpo, aunque los pesquisas no pudieron deteminar aun si fue despedida o si fue ejecutada al tratar de huir. En el auto no fueron halladas ni armas ni estupefacientes.

Fuente: Rosario 12.